Hola, soy Beatriz, feliz mamá de tres hijos maravillosos.
Cuando nacieron mis gemelos, Alex y Nico, en 2007, decidí dejar mi carrera en el mundo de la economía y la consultoría de empresas para dedicarme por completo a ellos. En 2011 llegó Carlota… y ahí ya sí que fui mamá al 300 %.
Como dice mi madre, todo llega y todo pasa. El año en que la pequeña empezó el cole pensé en “recuperar” mi vida laboral. Pero algo resonó muy fuerte en mi cabeza:
¿Recuperar? No.
Ese era mi momento.
Quería dedicarme a algo que me apasionara, crear una vida hecha a mi medida, que me permitiera seguir siendo la madre de Alex, Nico y Carlota, estar presente y, al mismo tiempo, dar rienda suelta a toda la creatividad e imaginación que siempre me han acompañado.
Y así fue.
En 2014 volví a la universidad para estudiar joyería, porque la moda —y especialmente los complementos— siempre han sido una de mis grandes pasiones. De repente me convertí en estudiante, diseñadora y creadora de joyas y bisutería… todo a la vez que una madre entregada (y un poco estresada) de familia numerosa.
Cuando llegó el momento de poner nombre a mi proyecto, lo tuve claro: Bettísima.
“Betti” viene de cómo me llamaban de pequeña, y el “ísima” lo añadí porque todo lo que ves aquí es muy mío, diseñado y creado por mí, totalmente handmade. Bettísima era perfecto porque, por fin, era yo.
Han pasado ya varios años. Los niños crecen y Bettísima, gracias a todas vosotras, también.
Espero que mi pasión por crear, por buscar nuevos materiales, texturas y técnicas artesanales, se note en cada diseño. Que sintáis el alma que pongo en cada pieza hecha a mano y que las disfrutéis tanto como yo lo hago en mi taller, con ilusión, alegría y mucho color.
Mi truco es dormir poco… y no dejar nunca de soñar.
Porque cuando los sueños se crean con las manos y el corazón, se convierten en pequeñas joyas que cuentan una historia.
¿Cuál es la tuya?